Hace tiempo, cuando atravesaba un bache en mi carrera profesional, básicamente de desánimo y desmotivación, el Sr. Salvador me recomendó este libro. Como es de las pocas personas que conozco, a las que le puedo poner el apelativo de sabio, pues le hice caso…
Realmente hace tiempo que acabé de leerlo, es un libro corto pero intenso, sobre todo si lo lees con “atención”, porque es de los que mueven la mente de uno, y yo con el tamaño de cabeza que tengo, desde que empieza a moverse, hasta que consigo el equilibrio… También quiero aclarar que me va a resultar complicado sintetizar su contenido, así que sólo espero que os pique la curiosidad y lo leáis… ya me contaréis.
El libro está escrito por tres personas, que ya tiene mérito; aunque se hayan repartido la faena (que seguro que lo han hecho por eso), simplemente el hecho de organizar ideas y conceptos, más con el tema tratado, me parece envidiable. Los tres autores son Ramiro Calle (pionera de la enseñanza del yoga en España), Marcos Fernández Fermoselle (Presidente de Parquesol inmobiliaria) y Joaquín Tamames (financiero del que no encuentro ningún enlace ¡ayuda!). El título completo es: Dividendos para el alma: Cómo ser un ejecutivo eficaz y mejor persona. Pero perfectamente puede titularse: Dividendos para el alma: Cómo ser eficaz y mejor persona. Algunos hasta le haría falta quitar lo de mejor, igualmente sería un gran avance para ellos…
Digamos que el objetivo del libro es demostrar y mostrar como el mundo laboral, está permitiendo (porque al final todo son opciones), que las personas dejen de ser tan agresivas, distantes y enfocadas únicamente al éxito personal con el “todo vale”, y es posible un entorno más social, incluso espiritual, igual de efectivo y productivo, y encima satisfactorio ¡ahí es nada! Citando la sinopsis: Un pensado, un empresario y un ejecutivo se ponen de acuerdo: es posible humanizar el mundo de la empresa.
Sobre esta última cita un comentario personal que lanzo a la red, en espera de respuestas ¿creéis que las nuevas generaciones tendemos a implantar, de forma natural, esta humanización del trabajo? Yo creo que sí.
Este es un libro de los que yo llamo “luminoso”, y que hay más bonito que la luz…Luminoso, significa que aporta luz, y lo uso porque realmente es un libro que no dice nada nuevo, no descubre nada, pero sí que te enfoca y ilumina términos tan sencillos de nombrar, y a la vez tan difíciles de entender y practicar, que cuando los lees te sorprende el no haber pensado antes en ello, pero para eso están los libros…y las gentes que lo escriben ¿muy espiritual verdad? Casi como el libro, sinceramente os lo recomiendo, sobre todo si os encontráis un poco “a oscuras”.
A parte de este comentario, he hecho un ejercicio de sintetización de ideas del libro (o al menos eso he intentando), que me será muy útil a mí, que para eso he leído el libro, y que posiblemente también lo sea para vosotros si os reserváis un espacio de tiempo, programado y calmado, donde leer con atención lo escrito, probarlo y me contáis…lo publico en el próximo artículo.
Ficha técnica
Autor:Ramiro Calle / Marcos Fernández Fermoselle / Joaquín Tamames
Título: Dividendos para el alma
Tema:Pensamiento
Páginas:154
Editorial:Kailas editorial
ISBN: 84-89746-07-9
Este artículo se ha inspirado en la última compra de equipamiento para mi moto. Realmente esto de tener moto es una ruina (económicamente), pero eso sólo lo piensas cuando llevas rato sin verla o montarla. Es algo parecido a lo que dicen en Algo pasa con Mary, el único momento en que un hombre no piensa en sexo, son los cinco minutos después de haber hecho el amor… era en esa peli ¿verdad?
La paradoja se da cuando el mercado, está tendiendo cada vez más a la especialización, y no porque sea una demanda creada, sino porque la manera en que está funcionando el mercado hace que se tienda a ella. Las empresas se centran en sus productos, procesos o servicios, y apartan todo lo que no afecte directamente sobre estos, y prefieren pagar por ello, y “olvidarse” (fijaros que lo pongo entre comillas, porque eso de olvidarse…). Yo opino que de esta manera, los empleados, sea cual sea su profesión (mientras nadie me diga lo contrario así lo creeré), acaban especializándose, y si queremos otorgarle una connotación negativa, acaban limitándose (profesionalmente).


Para que quede claro desde el principio, tras lo vivido, si tuviera que quedarme con una de las dos opciones, me quedo con la organización que implica trabajar bajo un sistema ISO, aunque con matices que trataré de explicar. Por supuesto, no debemos olvidar que nuestro punto de vista, viene filtrado por un prisma técnico, con lo que muchas personas que puedan leer esto, creerán que doy, o no doy, importancia a términos y temas importantes dentro de la ISO.