Me aposté hace un tiempo con alguien que un día hablaría de Chin Chan en mi blog, y he aquí que ganaré la apuesta (esto es mentira, es para justificar mi frikismo mal llevado).
El proyector de perfiles es un instrumento de medición, que como nos indica su nombre sirve para proyectar perfiles en un visor, ver número 1, y así poder medirlos ¡qué nivel! Si dejara este artículo finalizado aquí, lo haría a un gran nivel…
El proyector de perfiles se utiliza básicamente para medir piezas, casi siempre piezas pequeñas, más difíciles de medir manualmente con los calibres habituales (micrómetro, pie de rey, calibres), y aunque realmente es un invento con muchos años de historia, son pocos los talleres de fabricación u oficinas técnicas que no tienen uno.
El equipo consta de una plataforma o mesa, ver número 4, donde se apoya o sujeta la pieza mediante algún útil para poder ser medida. El proyector se basa en un sistema de luces y ópticas para multiplicar el tamaño de la pieza; en el número 2, vemos esos tres cilindros que apuntan hacia abajo, pues bien, esas son las ópticas de aumento que lleva el equipo, y que son intercambiables, en este caso, hay una óptica de 10 aumentos (10x), otra de 20 aumentos (20x), y otra de 50 aumentos (50x). Así, si hemos puesto una pieza sobre la mesa, y hemos colocado por ejemplo 20x, veremos en la pantalla, a no ser que hayas tenido mucha suerte…¡nada! ¿Por qué? Pues por dos cosas, primero porque debemos encender el equipo, ver el cuadro de mandos en el número 5, y porque debemos regular el enfoque del equipo, como si se tratara de una cámara fotográfica. Cuando una imagen está desenfocada en una cámara de fotos, pulsamos un poco el botón de disparo, en las cámaras digitales actuales esto se consigue digitalmente como podéis imaginar, pero en estos aparatos, un poco más vetustos, debemos hacer girar la rueda indicada con la flecha azul, para conseguir obtener el perfil de la pieza que hemos puesto, en este caso, la cabeza del Chin Chan.
Una vez tenemos un perfil definido en el visor (1), con las ruedas indicadas en naranja, desplazamos la pieza y la centramos donde necesitamos para poder medirla. Si fuera necesario, en el número 3, tenemos una luz auxiliar, para algunos casos en que es necesario visualizar algún detalle que no podemos observar en el perfil.
Ahora ya podemos medir; la mayor limitación de estos equipos, y que se suplió con la invención de los equipos de medición en 3D, es que sólo pueden medir en dos dimensiones, que son precisamente las que podemos controlar con las dos ruedas indicadas en naranja, y que son X e Y. Si encendemos el módulo del número 6, automáticamente captará el movimiento lineal que provoca el giro de la rueda, igual que un CNC ¿recordáis? Además, si observáis la imagen del Chin Chan, hay unas finas líneas que forman una cruz, y que dividen en cuadrantes el visor, y que nos sirven como referencia para alinear con las dos zonas que queremos medir en la pieza. O sea, tal como está, si pongo el contador a 0, y muevo la rueda que tenemos de frente, el Chin Chan irá desplazándose hacia abajo, y cuando la línea coincida con la parte superior del cabezón del Chin Chan, habré medido la distancia desde el punto inicial al final de la cabeza ¡impresionante!
En resumen, un proyector de perfiles, mide la distancia entre dos referencias que nosotros elijamos; si ponemos una pipa de girasol, y queremos medir la longitud de esta, pondremos la pipa sobre la plataforma, la enfocaremos hasta obtener un contorno definido, y luego haremos coincidir una de las líneas del visor con la parte superior, encenderemos el módulo para medir, y haciendo girar una de las ruedas (la que corresponda con el movimiento que queremos hacer), acercaremos la misma línea al otro punto ¡et voilà! Tendremos la longitud de esa pipa.
Por cierto, en el visor también tenemos una graduación, que si giramos la cruz hasta alinear (por ejemplo con la pendiente de los brazos del Chin Chan), obtenemos la inclinación en grados entre dos referencias.
Es posible hacer algunas cosas más con el proyector, pero básicamente lo que os he explicado son sus habituales funciones, medir piezas entre dos referencias tanto en longitudes como en ángulos.
Si os han quedado dudas, ya sabéis…
Por cierto, gracias a Jordi por el Chin Chan, sin tu ayuda este gran artículo no hubiera sido posible.

Reactor biológico. Aquí se recibe el agua de procesos anteriores, y normalmente, en una piscina rectangular en la que hemos introducido unos lodos con microorganismos (de las buenas), conseguiremos hacer crecer millones de bacterias (como en los lavabos de algunos bares). No entraré a utilizar palabrotas asociadas al proceso como respiración aerobia/anaerobia, coloidal, protozoos, etc. Pero apoyándome en la imagen, explicaré que básicamente se trata de que mediante aportación de aire (oxigeno), que sale por esa especie de plantación de setas, y agitando sin parar el agua (se pueden ver las aspas del agitador), provocamos una serie de reacciones que consiguen que las partículas que aún estaban en el agua, comiencen a juntarse en partículas más grandes (recordar: 



En esta imagen (más que cojonuda), podéis ver como es el interior de un decantador redondo. Se puede observar como entra el agua por el tubo inferior (central), las enormes palas con el puente superior, que remueven la mierda continuamente (jajaja, tenía unas ganas terribles de poner esta frase), y lo único que no se observa en por donde extraemos los fangos (inferior y superior); eso sí, la última U que podemos apreciar, la más exterior, es por donde va saliendo el agua que ya ha pasado este tratamiento primario, dirigiéndose a…¡sí, muy bien! Al secundario… Eso sí, os puedo asegurar que no vais a encontrar un decantador con ese agua tan transparente jamás…(por cierto, muchas gracias a 