Hoy hablaré de algo que conoce muy bien mi amigo Tambuzi (le hago mucha publicidad, se nota que me ha invitado a comer con vino y todo…), la productividad personal. Por supuesto lo haré sin su categoría, ni su nivel, pero cada uno con lo suyo…
Yo entiendo la productividad personal como la capacidad de ser eficaz durante el tiempo que dedicas a realizar una tarea.
Aquí debo aclarar una cosa, que cuando trabajé en una empresa donde la CALIDAD, era una manera de vivir la vida, me enseñaron una cosa que considero muy útil, y que habla de la diferencia entre ser eficaz y ser eficiente. Ser eficiente es hacer las cosas bien, pero ser eficaz es hacer las cosas bien y a la primera. Nunca he llegado a saber porqué alguien llegó a esa conclusión, puesto que tanto en castellano, como en inglés, las definiciones de ambas palabras lo único que hacen es confundir, pero a mí ¡plin!
Eso significa que:
- realizar tareas bien a la primera (ser eficaz), aumenta nuestra productividad
- trabajar entendiendo que hay unas pausas y descansos justos y necesarios, aumenta nuestra productividad
- comprometerse a finalizar una tarea, aumenta nuestra productividad
- ser realistas con lo que podemos hacer, y con lo que no, aumenta nuestra productividad
- conocer nuestros defectos, y intentar arreglarlos, suplirlos o aceptarlos, aumenta nuestra productividad
Eso no significa que:
- dedicando más horas al trabajo, aumente nuestra productividad
- intentar trabajar a un ritmo superior al natural, aumente nuestra productividad
- marcar como único objetivo el finalizar una trabajo, aumente nuestra productividad
- sobrecargar de faena al que más trabaja, aumente nuestra productividad
Bueno, quiero reincidir sobre la primera aseveración, porqué una persona no produce más, cuantas más horas está en el trabajo (estoy convencido), y por desgracia, en algunos países esta es una creencia muy extendida. Por mucho que se emperren algunos a través corrientes culturales, literarias, filosóficas, comerciales (gurús) o económicas (políticos), en intentar “vender” lo contrario, la realidad es que ese interés se diluye cuando llega a la empresa, y los”jefes”, parecen estar más contentos cuantas más horas te ven trabajar; incluso ellos mismos sienten una necesidad de pasar más horas en el trabajo que en su casa…
Además, incido sobre otro detalle más, porque a veces me he discutido (sin uñas) con gente, que pensaban que al pensar yo de esta manera, pensaba que las personas tenían que estar trabajando a piñón fijo todo el día y con un ritmo endiablado ¡mentira! Acepto perfectamente que una persona haga una tarea en el doble de tiempo que otra, siempre que no se haya debido a pérdidas de tiempo, y sobre todo, a que sea eficaz. En resumen, si haces las cosas bien en el doble de tiempo, pero se ve esfuerzo y compromiso en tu trabajo, y no inoperancia y pasotismo, por mí, adelante.
Así que os lanzo una serie de preguntas, volviendo por los derroteros filosóficos que llevo estos días (estoy fatal):
- ¿De qué sirve tener a gente trabajando tantas horas si eso les impide ser felices?
- ¿Por qué cuesta tanto hacer entender que aumentar la productividad y la felicidad de las personas, aumenta los resultados de una organización? ¿Es que ellos no trabajan o han trabajado al final para alguien? (la memoria, ese gran desconocido)
- ¿Quién ha demostrado que a más horas, más resultados?
- ¿ No sería el incremento de la productividad de las personas, un indicador excelente para evaluar el progreso de una empresa?
Y para finalizar, otro pensamiento suelto, sobre este tema. Hoy en día, la informática está hiperdesarrollada para la media de conocimiento de las personas (es mi opinión), y aunque exista una gran demanda aparente de esta informática, sobre todo del hardware, el único objetivo en muchísimos casos es la pertenencia (consumismo). Por eso, los que se encuentran en esta situación, deberían extraer la conclusión de que otros han obtenido una ventaja competitiva (por manejar este software), que podría ser temporal con un esfuerzo en la dirección apropiada, o sea, formándose. Con darle la espalda, no hacemos más que cavar un poquito más nuestra propia fosa, porque hay otras personas que sí aceptan esa evolución, sin miedos, preparándose para lo que haga falta. Estos pitarán…
Gracias a kainita por la foto


Dándose estas circunstancias, una posible solución es el IM, que se puede denominar director de transición, que habitualmente cuanto con el apoyo de una empresa consultora detrás suyo, y que por un periodo de tiempo acordado, se pondrá al frente de la organización ¿suena fácil verdad? Nos podemos imaginar que no lo es, y más en las situaciones que estas personas llegan a las empresas, aunque por otro lado, está claro que representas retos muy interesantes. He comentado que habitualmente cuentan con el apoyo de una empresa consultora, pero igualmente hay personas que ofrecen este tipo de servicios de manera autónoma ¿cuál es mejor? Espero comentarios al respecto, ya que yo no soy yo el que pueda dar opiniones al respecto.
