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La inyección de plásticos 3. El molde 2

Artículos anteriores: La inyección de plásticos 1 ¿qué es?, La inyección de plásticos 2 ¿qué necesitamos? -La inyección de plásticos 3 – El molde 1

Hace casi dos años, prometí este artículo… lo que ha pasado es que lo he estado retocando…

Comenté que haríamos una simulación de cómo se obtiene un molde de inyección. Por supuesto, vamos a presentar una visión esquematizada, muy esquematizada, y resumida de la realidad, pero tampoco nos pidáis la luna.

¿Por qué digo “pidáis”? Pues porque he contado con la inestimable colaboración de… ¡mi mujer! Sí, han sido muchos años de estudios y prácticas por los talleres de la comarca, pero al final se ha hecho moldista, nooooo, modista no. Que duras noches, esperando en cualquier barra de bar a que saliera de clase con las manos endurecidas de apretar gruesos tornillos…o eso era mi padre…

Como seguro recordáis de hace dos años, habíamos hablado que para realizar un molde nos hacía falta obtener una figura sobre las placas del molde,sea mecanizada o por otro medio, para que cuando este se rellene del material fundido (líquido), obtengamos la pieza tal y como la hemos diseñado.

Para evitar poner en peligro nuestra casa, hemos comprado un tarugo de masilla de pasta de papel, pero se pueden hacer con otros materiales tan peligrosos como arcilla, silicona, resina… De hecho, os recomiendo que utilicéis arcilla.

Primero, cortamos dos mitades, porque lo mínimo que necesitamos para moldear una pieza es partirla (para moldearla) por la mitad. Por eso, si miráis piezas que están moldeadas, siempre veréis por algún sitio donde se observa un filo (a veces muy bien disimulado), llamado línea de partición. De esta manera, cogeremos la pieza y haremos un bocadillo entre las dos piezas, donde quedará grabada la pieza, en cada mitad de la figura.

Cortando dos mitades de masilla ¡qué arte!

Cortando dos mitades de masilla ¡qué arte!

Colocando El buho borracho para obtener la cavidad

Colocando "El buho borracho" para obtener la cavidad

El buho borracho

"El buho borracho"

Cuando tenemos algo partido en dos mitades, necesitamos algo que las guíe cuando se abren y cierran (como las guías de un cojón cajón), para que siempre acaben en la misma posición, y la pieza moldeada, sea correcta. A estas guías se les llama columnas.

Columnas

El resultado es este, dos mitades (llamadas cavidades), guiadas por cuatro columnas. O sea, un molde.

El molde ¡qué profesional!

Finalmente, lo empaquetamos entre dos planchas rígidas, y con unos sargentes, mantenemos un poco de presión durante unos días para que la masilla se seque y poder extraer “El buho borracho”.

Aplicando presión

Aplicando presión

Tras esto, sólo queda hacer un agujero en la parte superior para poder rellenar el molde con algún material fundido. Nosotros utlizamos cera del Ceranova de mi mujer, y el resultado fue tan desastroso, que no vamos a poner imágenes por no quedar mal (hasta ahora parecía todo muy profesional).

¡Estoy convencido que vosotros lo haréis bien!

Resumiendo y esquematizando esto es un molde, varias piezas que al cerrarse forman una cavidad, que al ser rellanada con un material fundido, conforman la pieza diseñada.

Por cierto, para el que ya esté pensado, esto no sirve para copiar moneda oficial, eso se obtiene por otro método, que algún día explicaremos (el de copiar no, el de fabricar ¡piratas!)

¡Ah! Si utilizáis arcilla, recordar poner un plástico entre las cavidad para que no se queden pegadas al secarse…

Un dia en la fábrica de maíz…¿qué se hace con el maíz?

Tras pasar un día en la papelera, y saber cómo se fabrica papel, vamos a pasar otro en una planta de maíz. Como podéis imaginar, no fabrican maíz, sino que lo transforman en una serie de componentes para diferentes industrias.

Fuente Wikipedia

Todo empieza al recibir la materia prima, el maíz. Según leo en la Wikipedia, es el cereal con más producción del mundo, siendo EEUU el mayor productor; no hay más que ver las películas de terror… En función de su procedencia, viene en sacos, cisternas o contenedores, y se descarga en unos silos donde se almacena para alimentar posteriormente el proceso de la planta.

La primera operación es lavar el grano; esto se hace con agua y algunos otros agentes limpiadores (siempre alimentarios), y tras esta operación, se vuelve a almacenar en unos depósitos, donde sumergidos en líquido, se trata que el maíz absorva parte de este líquido, y se ablande para poder seguir el proceso.

Una vez tenemos el maíz blandito, se pasa a la fase “mecánica”, que es la de molido, donde se empieza a descomponer el grano.

Cuando tengamos el maíz molido, debemos separar la semilla interior, el almidón, y esto se realiza mediante separadores ciclónicos, que son unos aparatos que funcionan de manera parecida a una lavadora, por fuerza centrífuga (la que empuja hacia afuera en objetos que giran sobre un eje), y con unos filtros, podemos acabar separando los tamaños deseados. Por otro lado, separaremos la parte de pulpa y piel.

Un vez hecha esta primera separación, comenzamos a fabricar subproductos:

  • Lo que podríamos denominar pulpa (entre el almidón y la piel externa), se usa para fabricar harinas para ganado.
  • La semilla de almidón, pasa a la zona de refinería, donde se producirán diferentes tipos de azúcares, como la glucosa o dextrosa, principalmente para suministro de empresas alimentarias.
  • La piel, se pasa a una zona de prensado, de donde se obtiene un aceite, muy poco refinado, que se vende a empresas de alimentación, o se refina para producir aceite de maíz.

Tras esto lógicamente cada uno de estos procesos acabará en una zona de embalado, para pasar a la red de distribución.

Como resumen, los subproductos más comunes derivados del maíz son: crudo de maiz (aceite), jarabe de glucosa, gluten, dextrosa y almidón.

Como curiosidad, en algunas plantas que se dedican a los subproductos del maíz, realizan un proceso de fabricación de un tipo de dextrosa, que se utiliza directamente para la fabricación de inyectables en medicina (sobre todo sueros). La curiosidad es que no se sabe muy bién porqué, son muchos los que lo intentan, y poco los que lo consiguen…

Pero al final, maíz en la venas…

Más cosas sobre estanqueidad

Artículos anteriores: ¿Qué es la estanqueidad?

Tras todo lo dicho en el artículo anterior ¿qué pensaríais si os digo que la falta de estanqueidad provoca al año millones de euros de pérdidas? Pues sí, es así…

Habitualmente se representa una fuga como un iceberg. La punta que vemos corresponde a la fuga que podemos ver, oler,o sentir (si nos pegamos la hostia), pero por debajo encontramos consecuencias como:

  • costes de mantenimiento. Lo que cuesta arreglar la fuga, incluyendo la mano de obra, equipos, etc.
  • costes de producción. Lo que se pierde de producto en la fuga, y lo que se pierde porque el equipo esta parado.
  • riesgos medioambientales. Si las fugas son ecológicamente peligrosas, podéis imaginar…
  • riesgos de accidente. Una fuga puede provocar accidentes por peligrosidad del producto, por temperatura, por resbalamiento
  • problemas de calidad. Problemas derivados de la pérdida de cantidad de un componente en el proceso, y por tanto en el producto final, o por la contaminación de un componente sobre otro.
  • aumento del consumo energético. Con fugas, una instalación necesita aumentar la presión, la velocidad, la temperatura…eso significa que tendremos una mayor demanda sobre los equipos, y por tanto un mayor consumo energético…
  • reducir la disponibilidad del equipo. La disponibilidad es un indicador que nos marca el tiempo disponible para producir de un equipo (si esta averiado o fugando, no suele estar disponible).
  • reducción del rendimiento. Los equipos e instalaciones están diseñados para unos parámetros de trabajo (luego los ingenieros montan lo que les da la gana), y siendo generalmente máquinas mecánicas, tienen un rendimiento que mide cuanta de la energía que recibe el equipo, la convierte para nuestro propósito. Las fugas, reducen ese porcentaje drásticamente.

Podría afinar bastante más, pero a grandes rasgos estos són los puntos más fácilmente reconocibles a la hora de evaluar que significa “tener fugas” en una planta. Aunque es posible que me deje alguno, ya sabes…

Espero que a partir de ahora, cuando detectéis una fuga, corráis a repararla, o a buscar ayuda para que lo hagan…

Gracias a wili_hybrid

Gracias a wili_hybrid

A mi que me lo expliquen poco a poco…

Lectura para el fin de semana…

Estuve en una charla en la Cámara de Comercio de Terrassa, con ponentes de alto copete incluidos, bajo el título: “Productividad de empresa, competitividad de país”, y… explico.

Cuando estudiaba, un profesor perdió mi examen (sí, estas cosas pasan). Como soy un pesao, y me gusta conocer mis notas, visitaba al profesor reclamándole una respuesta. Sería mi cuarta o quinta visita, y volvía a explicarme el profesor que no entendía lo que podía haber pasado, que estaban hablando con no se quien, que si el becario y bla bla bla. Me salió: “Tranquilo, no se trata de buscar culpables ni explicaciones, sino de buscar una solución”. Al final del trimestre, tras una escabechina general en economía, “los sin examen”, tenían un 5 de nota final, incluso alguno merecería esa nota, pero yo no me merecía el 6. Prefiero pensar que al soltarle aquella frase pensó: “que lejos va a llegar este chico…” jajaja

Para mí es una máxima no buscar culpables y buscar soluciones, básicamente por ahorrar tiempo. Curiosamente, en lo referente a la técnica, aplico todo lo contrario, buscando los culpables, encuentro las soluciones. Pero esto es una tema para otro artículo.

¿Por qué os he soltado este rollo? Pues porque del rato que duró la charla, buena parte de ella se centró en buscar culpables y levantar el dedo con el “yo ya decía…”

Esto no debería sorprender a nadie, es verdad, pero me mosquea un poquito el hecho de que la charla llevara por título productividad ¿a ver si es que no todos entendemos lo mismo por productividad?

Para mí, la productividad es conseguir un objetivo con el mínimo de recursos posible. No se trata de trabajar, ganar, fabricar o vender más o menos, pero sí de hacer lo que se ha fijado como óptimo. Si a esto le sumo la competitividad, significa que automáticamente redefino los límites fijados y mientras estoy dirigiéndome hacia esos objetivos, que mejoran los anteriores, estoy aumentando mi productividad y por tanto mi competitividad. Por ejemplo hacer lo mismo en menos tiempo o hacer más en el mismo tiempo. La competitividad implica obligatoriamente compararse con “algo”, aunque sea con nosotros mismos.

Una conclusión que extraigo de la charla, es que cada día confirmo más la distancia creciente entre el mundo real, y el mundo de los negocios. Durante mucho tiempo fui azote (modestia la mía) de networkers que dedicaban tiempo a hablar de gestión del talento, de gestión de recursos humanos, de formación, de implicación del personal, de motivación ¡nunca me he creído nada! Siempre he pensado que la mayoría de las veces son políticas poco efectivas con buenas intenciones: “Mire Sr. Cliente el excelente resultado de nuestra política de motivación de varones de entre 29 y 31 años con hijos entre los 3 ó 4 años con al menos un abuelo a su carga y automóvil entre los 90 y 103CV”.

Ni los primeros saben que hacen ni piensan los segundos, ni los segundos saben que hacen ni piensan los primeros ¡y dicen que vivimos en la era de la comunicación! Y lo peor, ya a nadie le interesa saberlo.

Al finalizar la charla, no acababa de entender muy bien porque había tantas caras de satisfacción entre los asistentes, casi todos ellos empresarios. Incluso alguno agradeció las aportaciones hechas por los ponentes por arrojar luz sobre el asunto (de la crisis) ¿cómorl? ¿manderl? Primero pensé que era culpa mía, y que no se leer entre líneas, o como no soy empresario, no he pillado los conceptos subliminales lanzados por los ponentes ¡y un huevo!

Repasando mentalmente la sesión mi conclusión es otra: el que venía a la sesión pensando que iba a sacar ideas, se las ha autogenerado el mismo; el que venía buscando respuestas, se ha autoconvencido de ellas el mismo; el que venía a pasar un rato con amigos de penas, se fue con la misma cara con la que vino; en resumen, creo que hubo pocas aportaciones directas y concisas sobre qué hacer con la productividad para mejorar nuestra competitividad, y que se utilizó la gran parte del tiempo en jabones, charlas de barra, y críticas a unos y a otros ¡o sea! En mi bar de cada día saco las mismas conclusiones por menos dinero… (depende del bocata).

Como la verdad es que se me hizo un poco largo el encuentro por la falta de concreción, me guardé mis reflexiones y comentarios, y la verdad es que es una pena, porque me hubiera gustado que me replicaran allí mismo, realmente el nivel de los ponentes, parecía muy bueno. En cualquier caso, para eso escribo en el blog…

Formación y educación – ¿Qué sentido tiene quejarse del bajo nivel actual de formación? Por mucho que busquemos responsabilidades en los gobiernos (que es toda suya), sobre los despropósitos que se llevan sucediendo en este país a nivel educativo, poco vamos a rascar. Los políticos están dominados por el capital; y el capital de momento no ve rentabilidad en la educación, de hecho prefiere la planitud, a ¿por qué no se recuperan las viejas escuelas de aprendices? Menos subvencionar la formación, y más invertir en infraestructuras para la formación (por ejemplo).

Fijación de objetivos – Siempre he pensado que por mucho que los de arriba trabajen en la fijación de objetivos, hasta abajo no suele llegar ninguna instrucción clara. Así que creo que igual que se fichan o subcontratan muchos puestos de organización, no estaría mal dedicar a un señor con la responsabilidad de impregnar a todas y cada una de las personas de la empresas de los objetivos comunes y particulares. Y el que no quiera cumplir: “A la puta calle”. Total se va a hundir la empresa igual…

Fijación de parámetros de eficiencia – Que además sirvan para el reparto de los presupuestos. Hoy en día, sea con cosas cuantificables, o mediante lógica difusa para los intangibles, es fácil fijar ratios o parámetros, pues ya que vamos en serio, seamos un DNI y un ratio. El que vale, vale, y el que no, es que no está en su puesto, o se mueve o lo movemos…

Menos burocracia - La burocracia implica corrupción. Pues dejemos de ejercer control sobre los que quieren generar riqueza. Una vez la hayan generado, veamos como lo ha hecho y dejemosló tranquilo, o démosle un hachazo, pero no pongamos palos en las ruedas para empezar.

Tratamientos del agua 3 – Ozono

Artículos anteriores: Tratamientos del agua 1Tratamientos del agua 2 – Cloración

El ozono (O3), es una variedad del oxígeno, una sustancia muy activa, y el oxidante más fuerte que se conoce en la naturaleza. Te tomas un chupito y ardes…

Es famoso por la archinombrada “capa de ozono”, pero en realidad es un desinfectante muy potente y se utiliza mucho en depuradoras. Es capaz de cargarse todo en 2 ó 3 minutos. O sea, que es como soltar a 200 niños en una tienda de caramelos gratis…

Otra ventaja es que no crea subproductos, lo que hace es romper la materia orgánica (la elimina).

Aunque no todo pueden ser cosas buenas, de hecho, el ozono es muy tóxico, incoloro y en su presencia se irritan mucosas, nariz, garganta y otras zonas expuestas (andaros con cuidado).

Para generar ozono:

  • en pequeñas dosis. Haciendo pasar el aire por delante de una luz  ultravioleta. De hecho, en la capa de ozono, se genera mediante la radiación ultravioleta que recibe del sol, y en ese mismo proceso también se destruye (equilibrio dinámico), por eso filtra (consume) esta radiación y no nos quemamos la piel. Es lo que denominamos proceso fotoquímico (estas palabrotas hacen subir el nivel del blog).
  • en dosis más grandes. Los rayos de una tormenta, generan ozono al caer (de ahí la frescura en el ambiente tras una tormenta). Las máquinas reproducen eso en “chiquetito” en una “máquina de chispazos o despertador”. Estamos hablando de 15.000 voltios de nada (una bujía de un motor de explosión puede llegar a los 25.000 voltios (yo vi saltar a un profe mío hace años en el taller por un chispazo, y os aseguro que sólo por la cara, no quiero ni saberlo, ni se quejó…).

Bueno, ya tenemos ozono ¿y ahora qué?

Pues nada, hay que inyectarlo en el agua, o bien aspirarlo del depósito donde lo almacenes. El proceso es:

  1. agua sucia
  2. aportación de ozono en el agua
  3. mezclador (mecánico)
  4. destrucción del ozono sobrante (con UV otra vez, o filtro de carbon activo)
  5. agua limpia y vuelta a empezar ¡guarros!

El ozono es un tratamiento caro, así que se utiliza donde no se puede colocar cloro y tienes que desinfectar muy bien…¿recordáis a la amiga “la he liado parda“? Pues eso…los peligros del cloro…

Después de todo esto, sólo me queda decir que el ozono es nuestro amigo, tenemos que ayudarlo y cuidarlo, además desde hace tiempo, y cada día más lo utilizamos como parte de tratamientos médicos, desde la simple curación de heridas, hasta el tratamiento de hernias discales (virgensita déjame como estoy).

¿Qué es la estanqueidad?

Antes de empezar, acordaremos entre todos, que la estanqueidad, es una cualidad por la que determinamos si algo tiene fugas o posibilidad de tenerlas, o no. O sea, si tenemos estanqueidad, no hay fugas; si no hay estanqueidad, tenemos fugas… ¡fácil!

Para ayudar a darnos cuenta de la importancia de la estanqueidad, y lo vital que puede llegar a ser, realizaré una analogía con el cuerpo humano (analogía no tiene nada que ver con ano). En nuestro cuerpo tenemos varios sistemas que se dedican al transporte de líquidos, por ejemplo el sistema cardivascular, que hace circular la sangre por nuestro cuerpo.

En ese sistema, el corazón hace de bomba, igual que en la industria, y su función es introducir contínuamente presión en el sistema, igual que en la industria. Sin entrar muy a fondo en anatomía, consideramos que nuestro cuerpo no “fuga” sangre si todo funciona correctamente, igual que en la industria, y que el líquido que se propulsa tiene una serie de funciones que realiza en su recorrido, igual que en la industria. En resumen, tenemos estanqueidad, y, importante, tenemos equilibrio (quedaros con esta frase que será importante). Como consecuencia las cosas funcionan correctamente.

Entonces ¿si nos cortamos en un dedo cortando queso? Adiós a la estanqueidad, y al equilibrio, igual que en la industria (lo siento por la frase, pero es más fácil copiar y pegar que explicar dos cosas a la vez). Si la fuga es pequeña, no habrá problemas, vendrán las plaquetas y repararán, en la industria los llamamos técnicos de mantenimiento y son un poco más grandes que las plaquetas. La consecuencia de una fuga, sin definir niveles, las cosas NO funcionan correctamente.

He pensado en varios ejemplos más allá del corte en el dedo, pero me acercan al gore, y no van a aportar nada.

En la industria, podemos tener fugas por muchas causas, y en muchas instalaciones o equipos, por eso es de vital importancia entender que significa la estanqueidad, y conocer como prevenirla y solucionar, a eso dedicaré algunos artículos.

Un último apunte, la palabra fuga, implica problema, porque es algo imprevisto y incorrecto desde el punto de vista de funcionamiento normal, por lo tanto requiere de acciones.

Ahí va un ejemplo de falta de estanqueidad gracias a UNAI_78.

Artículos posteriores: Más cosas sobre estanqueidad

Tratamientos del agua 2 – La cloración

Artículos anteriores: Tratamientos del agua 1

El cloro es un elemento químico, que esta presente en muchos elementos de la naturaleza por la facilidad que tiene para combinarse con ellos. Por ejemplo en la sal común (cloruro de sodio), que es la misma que encontramos disuelta en el agua de mar.

Después de este comentario sobre el cloro para parecer que entiendo del tema, os diré que el cloro para la depuración del agua, se utiliza en forma de gas, o en forma de hipoclorito sódico (lejía). Para grandes caudales de agua, suele utilizarse en forma de gas, para el resto, el segundo. Como anécdota, el cloro fue el primer gas en ser utilizado en guerras como arma química, por su poder irritante. Los enemigos se irritaban porque al dejar la ropa militar de color blanco, eran blancos fáciles… jajaja (que tontería más redundante).

El cloro suele utilizarse para la desinfección del agua estancada, que no significa sucia, puede ser agua suministrada limpia por la compañía, que por el simple hecho de estar almacenada en un depósito, favorece la aparición de microbios, bacterias, virus y billetes de 500€. Al tratamiento del agua mediante aportación de cloro, se llama cloración (tope original).

Cuando se trata agua mediante adición de cloro, es necesario controlar dos parámetros que van unidos de la mano en las reacciones que se producirán, los niveles cloro y el pH del agua. Así:

Sobre el pH del agua.

El agua con pH 7 es la llamada agua en equilibrio o agua pura.

phCuando el agua tiene un pH por debajo de 7, se vuelve ácida, y por tanto se convierte en corrosiva (no os asustéis). En el ph menor de 1, tenemos el famoso ácido clorhídrico o salfumant, y os decía que no os asustéis, porque en nuestro estómago, un 3% de los jugos gástricos son ácido clorhídrico ¿guai, eh?

Cuando el agua tiene un pH por encima de 7, se vuelve básica o alcalina, y se convierte en incrustante (adherir). Al final de la escala, con pH 14 tenemos la también famosa sosa cáustica, que se utiliza en el proceso de elaboración de los pretzel, para darle ese sabor salado tan güeno…arrgghhh…

Los que debemos sentirnos afortunados por abrir un grifo por el que emana agua, solemos beberla con un pH de 7,2.

Sobre el cloro del agua

Explicaré cómo funciona la cloración del agua, sin entrar en reacciones químicas, más que nada porque yo como mecánico, no entiendo ni papa.

cloroEl cloro se puede comprar, o crearlo directamente aplicando corrientes al agua con sal (salmuera), y se añade al agua en una concentración de 4 ppm (4 partículas de cada millón), y se conoce como cloro total; este reacciona con la materia orgánica existente en el agua, dando lugar a dos tipos de cloro: 2 ppm de cloro combinado, y 2ppm de cloro libre. El libre reaccionará dando lugar al cloro activo, que es el que realmente desinfecta el agua.

El cloro es eficaz para desinfectar y para eliminar algunas bacterias, virus y protozoos, pero necesita estar en contacto con el agua al menos 30 minutos.

Como parte negativa, en toda esta reacción, aparecen unos subproductos denominados tríhalometanos, que provienen de la reacción de materia orgánica y cloro en el agua, que son bastante chungos. En España especialmente tenemos este problema porque muchas de nuestras aguas (las que consumimos), son aguas de superficie, y por tanto tienen mucha más materia orgánica de la que puede haber en aguas subterráneas.

El esquema básico de un sistema de cloración sería el que muestro en la figura.

cloracion-2

Tenemos un depósito al que llega el agua, y que enviamos directamente a cada casa. De esa tubería de suministro, se recircula una cantidad que es enviada a una central de control donde se realiza una medición del cloro  y del pH. En función de estos valores, tenemos en 1 una bomba de hipoclorito sódico que bombeará en función de la necesidad, y en 2 una bomba reguladora/correctora del pH, manteniendo así el agua en el depósito según los valores predeterminados en la central de control.

Pues nada, ya podemos beber agua…si es que os han quedado ganas…y esto es sólo el principio.

Aventuras del abuelo…

Me vino a la mente esta historia mientras escribía un artículo, y me ha parecido gracioso explicarlo, ya que es una historia que suelo explicar muy a menudo, soy como un abuelo…

Resulta que cuando realizas unos estudios técnicos, casi de cualquier tipo, sueles calcular bastantes cosas, algunas hasta complejas, al menos en mecánica.

Pero en el mundo real, o sea, en el curro, muchas cosas no se calculan, se estiman y se sobredimensionan para “no perder tiempo”, o eso dicen… (bien es cierto que depende del sector, del asunto, de la organización y de muchas cosas…)

Mi historieta es que una mañana, mi jefe me pidió que había que calcular una pasarela para el tránsito de personas por encima de unos depósitos de agua. La emoción me embargó, con voz temblorosa y casi llorando, pude aceptar el encargo de calcular los perfiles para realizar dicha estructura.

Realmente son unos cálculos sencillos, pero como ya me había olvidado, consulté algún libro, miré por internet algún dato, y conseguí calcular el perfil necesario para construir la base de esa pasarela. Pues bien, le presento lo cálculos a mi jefe: “he hecho una estimación de pesos puntual en el centro, con una carga repartida por peso omitida, y bla bla bla…y con esta sección que obtengo, le aplico un factor de corrección de 1,5 (un 50% más de lo que necesita, teniendo en cuenta que sueles redondear hacia arriba), y el perfil necesario es este: IPN120″

A lo que mi jefe respondió: ¡muy bien, muy bien! Pues pediremos que lo hagan en IPN240 y arreando…

Se me quedó la cara gilipollas, me dí la vuelta y me largué…

Tratamientos del agua 1

Dediqué una serie de artículos a la depuración de aguas, y os conté que el agua es media vida, ahora voy a dedicar alguno, los que salgan, al tratamiento de agua.

En este caso, el tratamiento de agua, se refiere a los procesos que se realizan sobre el agua para acabar adaptándola para el uso humano, ya sea para ducharse, o para beber.

Lo primero que hay que aclarar sobre el agua, es que uno de los grandes problemas, es que arrastra todo tipo de contaminantes durante su ciclo de vida.

Empezando por la lluvia, el agua es capaz de atrapar y arrastrar todo tipo de contaminantes que se encuentran en suspensión en el aire, tales como ácido sulfúrico, carbónico o nítrico (casi ná). De hecho, este efecto es el causante de la denominada llúvia ácida.

Tras esto, ya tenemos el agua “en el suelo”, donde puede arrastrar contaminantes de todo tipo. Primero los que encuentra en la superficie, y luego los que va encontrando en las diferentes capas del subsuelo, y aunque algunos pueden parecer beneficiosos como el hierro y el calcio (en determinadas concentraciones), también se arrastran nitratos procedentes de abonos, subproductos de ganadería, pesticidas, sales de aguas freaticas, residuos que podemos encontrar en cualquier calle como aceites y derivados del petróleo, y así, hasta el infinito y más allá; ya sabéis que los humanos no somos precisamente gente muy limpia…

Como todos sabemos, el agua es un recurso cada vez más escaso, y cada día es mayor la preocupación por la salubridad de esta para el consumo humano, incluso industrial ¿y qué significa eso? Pues que hay negocio, y cuando hay negocio todo viene rodado.

A partir de aquí, os hablaré de sistemas de desinfección del agua, sistemas de filtrado, problemas derivados del agua “desequilibrada”, de ósmosis, torres de refrigeración…

Gracias a Manu gomi por la foto

Gracias a Manu gomi por la foto

Hidráulica – Más sobre cilindros

Artículos anteriores: La hidráulicaLos cilindros

Tras explicaros lo más básico de un cilindro, os comentaré algunas cosillas más sobre el apasionante mundo de los cilindros…

Como os dije, los cilindros aprovechan un propiedad de los fluidos, la incompresibilidad. Casi todos los cilindros que existen en la industria se mueven con aceite, y se denominan hidráulicos; si el fluido de trabajo es aire, se llama neumática. Ambas tienen gran presencia en la industria. Los cilindros pueden ser equipos muy sencillos, o realmente complejos, pero todos tienen un punto en común muy importante debido a que trabajan con fluidos, la estanqueidad. O sea, su punto débil suelen ser los componentes que se encargan de evitar que los fluidos salgan del cilindro o se comuniquen, o los que evitan que partículas entren dentro.

cilindrojuntas

Vamos por partes. Si metemos un fluido a presión por A, para que el vástago del cilindro salga, la junta 1 evita que este se comunique con la otra cámara, y toda su energía se utilice en empujar; mientras tanto, por B va saliendo el fluido, y la junta 2 evita que el fluido se escape también por ahí. Cuando queremos hacer que el vástago del cilindro retroceda, hacemos entrar aire por B, y mientras sale por A, 1 y 2 evitan que el cilindro fugue. Por último, la junta 3 evita que el polvo o suciedad que hay en el ambiente, al depositarse sobre el vástago, acabo entrando dentro del cilindro y lo dañe.

Las juntas 1 y 2 se suelen llamarse juntas, juntas tóricas, collarines o sellos hidráulicos, mientras que 3 suele conocerse como rascador.

Volviendo al inicio, sólo apuntar que la diferencia básica entre las dos técnicas, es que la hidráulica suele utilizarse para grandes presiones de trabajo, a partir de 15 ó 20 bares, y la neumática para presiones de trabajo menores, de 15 bares hacia abajo.

Una variante muy extendida de los cilindros, son los amortiguadores neumáticos, que físicamente pueden ser igual que un cilindro, y que podemos encontrar fácilmente en nuestro entorno: en muebles con puertas abatibles, en algunos electrodomésticos, incluso el famoso muelle de la puerta de la portería de la comunidad, oculta en su interior un pequeño cilindro que evita que la puerta se cierre de golpe.

En el coche tenemos más cilindros todavía, en los portones traseros de los coches solemos tener cilindros amortiguadores que tienen una misión muy importante, facilitar la apertura del portón, y que se abra hasta su tope. Además, como mantienen la presión interna, evitan que nos caiga encima la puerta (en mi caso otro golpe en la cabeza sería fatal).

Y si queréis ver cilindros por la calle, podéis observar por ejemplo los camiones de recogida de basura, cualquier máquina que trabaje en el movimiento de tierras en la obra…