El día que empecé a escribir este artículo, lo hice con un chiste tan malo, que lo dejé aparcado un tiempo como autocastigo por mi bajo nivel humorístico. Pasados unos días del primer intento, me encuentro con ánimos de volver a la carga; aunque me duele un poquito la espalda de los flagelos, pero así aprenderé para la próxima…
- Millones de lectores: venga Cosmo ahora no nos dejes así ¡cuéntalo!

- Cosmo: No que es muy malo…
- ML: ¡que no dejaremos de venir por aquí!
- Cosmo: ¡que no! ¡que no! Que luego se resienten las estadísticas y no quiero aparecer en las listas de los blogs sin humor ni chispa…
- ML: si nos lo cuentas, no le diremos nada a nadie del asunto ese tuyo…ese de… ¡sí hombre!
- Cosmo: ¡ah eso! Pues nada, haber empezado por ahí. Rezaba: La tribología no es la ciencia de hacer tres bolos en un día…
- ML: ¡joder tío! como cuentas estos chistes, te tendrían que cerrar el blog por causar daños cerebrales irreversibles a los internautas, me río yo de los ataques epilépticos por los dibujos japoneses…
Ahora el inicio bueno…
La tribología es la ciencia y tecnología de las superficies en movimiento. O sea, estudia el universo de los materiales cuando interactúan entre ellos ¿y cuándo pasa eso? Continuamente, todo lo que tocamos, todo lo que pisamos, todo con lo que trabajamos (bueno, algunos), todo con lo que fabricamos y hasta el infinito…y más allá. Así que estamos hablando, de física, de química, de ingeniería de materiales, de mecánica y algunas cosas más, como veis no es cosa baladí (qué ilusión me hacía escribir esta palabra).
La tribología sirve, o debería servir (porque la mayoría del personal no tiene ni puta idea), para el diseño de máquinas y de instalaciones, ya que esta ciencia estudia los fenómenos asociados al desgaste, a la fricción y a la corrosión; todos ellos son efectos que deterioran el material, atacando a su capa más externa, debilitándolo poco a poco hasta su rotura. Así nos sirve para diseñar desde las uñas que utilizan las excavadoras para extraer tierra, como para los materiales para realizar un empaste de una muela, hasta para elegir el material que debe usarse en el robot que caminará por marte durante meses…
Me ha dado por mirar en la Wikipedia, y me he llevado una sorpresa, porque no sé si fruto de una mala traducción, o por algo que yo desconozco, en vez de desgaste, fricción y corrosión como a mí me explicaron, hablan de desgaste, fricción y lubricación. Si alguien puede arrojar luz sobre el tema, que apunte bien…
Aprovechando que saco un tema nuevo, voy a hacer tres artículos separados sobre cada una de las causas que estudia la tribología (las enunciadas al principio desgaste, fricción y corrosión), puesto que cada una de ellas es por sí extensa, a la par que entretenida ¡de verdad! ¡ya lo veréis!
¿Y a qué se dedican los tribólogos? Los tribólogos son unos tipos con camisa blanca, con bolis metidos en su funda reglamentaria en el bolsillo de esta. Tienen grandes conocimientos de materiales, pero como ya avanzaba antes, deben dominar la física, la química, los sudokus y por supuesto el mus. Sus funciones principales son las de conocer todos los efectos negativos que producen estas condiciones sobre los materiales y tratar de prevenirlas para:
- mejorar diseños
- mejorar procesos
- crear materiales más avanzados
- aumentar la vida en servicio y la eficiencia de los equipos e instalaciones
- diseñar o prescribir lubricantes para minimizar su impacto (ahora sí)
- crear revestimientos capaces de detener o alargar los efectos sobre los materiales
- reducir el mantenimiento y sus costes
- y algunas cosas más que me olvido pero que vosotros me recordaréis…
En la Wikipedia, pero en su versión inglesa, aparte de que sí hablan sobre los tres efectos que yo hablo, citan a un tal Heinz, que debe ser el del ketchup: “Estimated direct and consequential annual loss to industries in USA due to wear is approximately 1-2% of GDP“; que en cristiano significa algo así como que las pérdidas directas e indirectas estimadas como consecuencia del “wear” (wear en inglés sirve para todos los efectos en general, desgaste, fricción y corrosión, hasta para la ropa) son aproximadamente de un 1-2% del PIB. Mirando el PIB de Estados Unidos en el año en que se citó esa frase, 1987, era de 6.500 billones de dólares, así que estamos hablando ni más ni menos que de entre 65 y 130 billones de dólares ¡ahí es nada! Para no perder comba hacia mi encumbramiento como grande del humor: con esas cifras en vez de dólares, son dólores…jajajaja. Ay (suspiro)
Os podéis imaginar que con todo este dinero por medio, hay cientos de personas y empresas investigando y poniendo a prueba cada día más soluciones a estos problemas, ya sea con el diseño de nuevos materiales, como con el de tratamientos para materiales, o con los recubrimientos…pero esos son otros temas para más adelante… (toma patada al tema…jajaja).
Artículos posteriores: ¿Qué es la fricción? – El coeficiente de fricción, la lubricación y el hostión – ¿Qué es el desgaste? – ¿Qué es la corrosión?
Gracias a Silyjos por la foto…







Este artículo se ha inspirado en la última compra de equipamiento para mi moto. Realmente esto de tener moto es una ruina (económicamente), pero eso sólo lo piensas cuando llevas rato sin verla o montarla. Es algo parecido a lo que dicen en Algo pasa con Mary, el único momento en que un hombre no piensa en sexo, son los cinco minutos después de haber hecho el amor… era en esa peli ¿verdad?





